Tu web de humor freak, comic, televisión, cine y entretenimiento en general

domingo, 26 de junio de 2016

Abren un museo de heces y lo está petando.





Pues sí. Tal y como lo estás leyendo. Según algunos pensadores, la felicidad está en fijarse en las cosas más simples y cotidianas. Pues este pensamiento lo han llevado a cabo, literalmente, en la Isla de Wight, al sur de Inglaterra.

El Museo Nacional de la Caca ha abierto sus puertas con una amplísima exposición de heces de todo tipo, desde cacas de léon, de bebé humano, de rinoceronte, de jirafa, de panda rojo... etc.

Los conservadores del museo las consiguen de diferentes maneras: recogiéndolas ellos mismos, de zoológicos y de donaciones de generosos donantes.

La forma de prepararla es la siguiente: cada vez que llega una, la secan en un aparato que elimina la humedad –un secador fecal diseñado ‘ad hoc’, que tarda una noche en liofilizar un zurullo de león–, la cubren con pegamento para fijar su estructura y la ‘momifican’ en una bola de resina. De todo lo relacionado con el desecho, el museo pierde lo más característico: el olor.

Una de las cacas (de bebé de humano) que se exponen en el museo

Este lugar lo montó el grupo artístico Eccleston George, que se mueve entre el humor, la creatividad y la economía. Uno de los líderes del proyecto, Daniel Roberts, apareció en España en 2009 para navegar el Duero hasta el mar en una extraña balsa de madera que se llamaba ‘Libertad’. Entonces, lo hizo, simplemente, por el placer de «probar cosas» diferentes. Su proyecto fecal surgió cuando caminaba con otros turistas por las montañas de Suecia y descubrieron las huellas de la vida animal: «Lo que más fascinó a la gente fue una caca». Cree que era de lince. Así que decidió plantear a sus amigos esta curiosa colección. La institución argumenta que los excrementos provocan «reacciones fuertes» y razona la fascinación que el humano siente por ella. «A los niños pequeños les encanta por naturaleza, pero pronto aprenden a evitar esa cosa apestosa que transporta enfermedades. Después aprendemos que hablar de ella es malo, pero para muchos, debajo del tabú queda la fascinación. La misión del museo es cambiar la manera que tenemos de pensar en esta sustancia increíble».





No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...