Si se te pone la piel de gallina al escuchar algunas canciones, tu cerebro es especial.

 

 

Estás trabajando, en el coche, en casa o andando por la calle. La música puesta, como un mantra que te ayuda a concentrarte o a ordenar tus ideas. De repente, una canción se va ahogando y empiezan los primeros acordes de la siguiente. El bajo empieza a retumbar, la batería sacude tus oídos, una voz familiar te despierta o un saxofón te remueve por dentro. Puede que nada de esto signifique nada para mucha gente y vean en esta descripción una simple exageración. ¿Puede la música erizarnos la piel? ¿Hay alguna explicación científica para la ‘piel de gallina’ o es una mera expresión?

 

 

¿Mito o realidad?

La piloerección, conocida por la mayoría como ‘piel de gallina’, es una realidad palpable. Un estudio de la Universidad de Hardvard ha demostrado que aquellos que sienten esta respuesta fisiológica escuchando determinada música tienen un cerebro ‘especial’.


El responsable de la investigación, el neurocientífico Matthew Sachs, realizó escáneres cerebrales a 20 personas que al escuchar determinadas piezas musicales experimentaban esta sensación u otras similares como “nudo en la garganta”.

Los resultados fueron sorprendentes. Sachs descubrió con las pruebas que aquellas personas que habían mostrado alguna respuesta fisiológica y/o emocional con la música que escuchaban tenían estructuras cerebrales diferentes de los que no habían tenido ninguna.

 

Su investigación, publicada en Oxford Academic, demostró que las personas que experimentan esta situación tienden a tener un volumen más denso de fibras que conectan su corteza auditiva con áreas que procesan emociones, lo cual significa que logran vincularse con más facilidad.

De esta forma, los individuos que experimentan piloerección o alguna reacción emocional o física similar tienen la capacidad de experimentar más y más fuertes emociones que las otras personas.


No importa si es Metallica, Andrea Bocelli, Radiohead, Pablo Alborán, Taburete, el coro de los niños cantores de Viena, Wolfgang Amadeus Mozart o Skrillex. Da igual si es con una copla, con punk, jazz, trip hop, indie, funky, una sardana, ópera o rock puro y duro. La música emociona a todo el mundo y a algunos esta emoción nos eriza la piel.

Y a ti, ¿qué canción te emociona más?

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